El año pasado y ante la incredulidad de muchos, advertíamos la posibilidad latente del estallido de la burbuja especulativa en los mercados financieros y alertábamos de las graves implicaciones que esto pudiera tener para el mundo entero y en particular para la economía venezolana. Hoy, hace exactamente un año y un mes después de la publicación de nuestro artículo titulado: Cae la bolsa, cae el petróleo. Crisis financiera podría generar crisis petrolera (http://www.aporrea.org/energia/a39683.html), queremos alertar una vez más, de una manera más detallada, sobre las consecuencias que todo esto podría acarrear, desde el punto de vista geopolítico.
Como lo hemos venido sosteniendo en artículos anteriores, (ver http://www.aporrea.org/autores/herreram/ ) el ataque a Irán pareciera ser inminente. Sólo la fragilidad de la economía de los Estados Unidos y el riesgo que de ello se derivaría ha impedido que esto se haya hecho realidad, a pesar de las fuertes presiones que al respecto ha ejercido Israel. Esto se ha debido, principalmente, al hecho de que el excedente de la capacidad petrolera mundial que hoy existe, hubiera imposibilitado reponer el retiro de 4 millones de barriles de petróleo iraní, lo cual habría sido el detonante de un incremento sin control de los precios del petróleo.
Sin embargo, ante un escenario de crisis económica mundial, el precio del crudo podría descender al umbral de los 50 US$bbl y la capacidad ociosa se pudiera ampliar por sobre los 4 millones de barriles al retroceder la demanda energética, esto crearía las condiciones necesarias para el ataque a Irán, o inclusive, a otro país petrolero considerado hostil por el gobierno de los Estados Unidos, como lo es Venezuela.
Una agresión de este tipo obviamente incrementaría los precios de crudo, pero tomando en cuenta un hipotético punto de partida de 50 US$/bbl, difícilmente lo precios excederían los 150 US$/bbl, nivel que ya la economía norteamericana ha demostrado soportar. Además, con un nivel de capacidad ociosa superior a la producción iraní, el mercado dispondría de los volúmenes necesarios para su estabilización.
Ampliamente ha quedado demostrado a través de la historia como la generación de conflictos bélicos es capaz de reactivar rápidamente una economía maltrecha, por lo que no dudamos en asegurar que, independientemente de quién se encuentre al frente de la Casa Blanca, una guerra en tiempos de crisis supondría una interesante propuesta para los halcones del norte y para sus aliados israelitas.
Mucho se ha especulado sobre la caída definitiva del impero, pero lo cierto es que las economías desarrolladas tienen mayor capacidad de absorción de shocks económicos que las economías en vías de desarrollo que básicamente dependen de sus ingresos por la venta de materias primas.
Esto, a pesar de que durante las últimas décadas, hemos presenciado la migración del capital industrial de los EEUU a economías de bajos costos de mano de obra, que conjuntamente con el proceso de transformación interna de su economía manufacturera a una economía de servicio, ha originado un daño estructural a la economía del norte, convirtiéndolos en un país altamente dependiente de las importaciones, que cuenta con un déficit comercial que supera los 700 Mil millones de dólares al año.
Es de hacer notar que ya esto lo habían previsto en la Casa Blanca y así lo demuestra la estrategia de la creación de una Zona de Libre Comercio para las Américas (ALCA), que el único propósito que perseguía era el rescate del su sector manufacturero, mediante la consecución de un mercado cautivo donde sus productos pudieran penetrar sin competencia alguna. Esto, sin duda, habría evitado el colapso global que hoy presenciamos, pero a expensas de las economías de América Latina, que oportunamente supieron anticipar lo que esto significaría para el futuro de sus pueblos. Lamentablemente para algunos países de Centro América incluyendo México, sus gobernantes no tuvieron la visión de Chávez, Lula, Kichner y compañía y hoy sufren las consecuencias del NAFTA y el CAFTA.
Indudablemente, la crisis petrolera - como lo llamábamos el año pasado - tendrá sus efectos sobre las economías de los países productores, la cual rememora la década de los 90 cuando, producto de la crisis de los Netbacks los precios tocaron fondo, poniendo a la OPEP de rodillas y llevando a la quiebra a la Unión Soviética, que fue incapaz de soportar la presión sobre su presupuesto, originando el colapso del bloque socialista.
Aparentemente la pregunta que nos formuláramos al final de nuestro más reciente artículo titulado: “Irrespeto de disciplina OPEP podría impactar precios de crudos, Coincidencias históricas con las crisis de los Netbacks” (http://www.aporrea.org/energia/a59643.html), pareciera haber conseguido respuesta: - El esperado desplome de los precios del petróleo - , por lo que lo planteado en aquella oportunidad hoy cobra mayor peso. La disciplina interna de la OPEP y sus políticas para estabilizar los mercados serán fundamentales para evitar un efecto rebote en el mediano plazo cuando se restablezcan los patrones de consumo y los mercados empiecen a demandar el suministro de aquellos grandes proyectos como La Faja Petrolífera del Orinoco y las Arenas Petrolíferas del Canadá, que ante un escenario de bajos precios, difícilmente serán posibles de desarrollar ocasionando una espiral de precios petroleros crecientes.
El control de los recursos del Medio Oriente y el Mar Caspio así como los corredores Energéticos del Asia Central, hoy mas que nunca serán fundamentales para el relanzamiento de la economía de los EEUU, lo que sin temor a equivocarnos, alimentará las tensiones entre Rusia y Norteamérica.
El papel que pueda asumir China será determinante en la reconfiguración de la geopolítica mundial, las contradicciones internas de un modelo Socialista que depende en gran medida del ritmo al cual marche la economía norteamericana, supondrán presiones sobre la reciente alianza militar Ruso-China. Por todo esto, el impacto que tenga este desplome financiero sobre China y otras economías emergentes como India y los países del Oriente Medio, incidirán decisivamente sobre el rumbo que pueda tomar el futuro del planeta.
A pesar de los efectos que tendrá la crisis global sobre el tercer mundo, hoy en día se hace patente el protagonismo que cobran los países en vías de desarrollo sobre la estabilización político-económica mundial, lo que efectivamente marca un cambio sobre el desenvolvimiento de las relaciones internacionales, que anteriormente se caracterizaban por el monopolio de las superpotencias.
Somos lo que hacemos, pero sobre todo lo que hacemos por cambiar lo que somos. Eduardo Galeano
domingo, 19 de octubre de 2008
lunes, 30 de junio de 2008
Irrespeto de disciplina OPEP podría impactar precios de crudos
Una mirada al pasado
Transcurría el año 1979, cuando en el mes de Febrero el ayatolá Khomeini, desplazando del poder al Sha de Irán, tomaba el control del país persa al frente de la Revolución iraní. Este acontecimiento histórico, marcaba el inicio de la mayor escalada de precios del petróleo que conocería la humanidad hasta ese momento, la cual se vería agudizada por el estallido de la guerra entre Irán e Irak en Septiembre de 1980 y que elevaría los precios a sus máximos históricos.
El impacto de los precios sobre la economía mundial no se haría esperar, la demanda comenzaría a retroceder y las economías de las principales potencias empezarían a resentirse. Como era de esperarse, las presiones sobre la OPEP para el incremento de su producción se intensificarían, acusándolos de ser los responsables de la crisis desatada, al mismo tiempo que los ejércitos de Irán e Irak se destruían mutuamente ante la mirada complacida de las potencias occidentales, quiénes tras bastidores apoyaban directamente la disminución de dos de los ejércitos más hostiles hacia sus aliados de Israel.
El desarrollo de nuevos yacimientos, sustentado por los altos precios del petróleo, que hacían factible económicamente el uso de tecnologías de explotación aguas profundas, especialmente en el Mar del Norte, añadiría producción fresca a los mercados, la cual remplazaría parte de las importaciones provenientes del Medio Oriente. Esta situación sería usada como pretexto por los Sauditas, quienes en una estrategia por recuperar mercados, elevarían su producción unilateralmente irrespetando los acuerdos establecidos en el seno de la OPEP.
Adicionalmente, en 1985 Arabia Saudita decide abandonar el sistema precios cotizados (Posted Prices) para imponer unos nuevos contratos que protegían las ganancias de los refinadores (Contratos Netback), atando sus nuevas fórmulas de precios a los hasta entonces novedosos precios ocasionales (Spot Prices). Esto marcaría la victoria de lo países consumidores sobre los productores en el control de los precios de crudos, en medio de una lucha librada en contra de los países productores agrupados en la OPEP, quienes venían ejerciendo el control sobre la fijación de los precios.
El error táctico de los sauditas habría derivado en el desplome de los precios de petróleo, en lo que se conocería como la crisis de los Netbacks, logrando poner de rodillas a la OPEP, tal como lo había anunciado el presidente norteamericano Ronald Reagan en 1986 y que desencadenaría una época de desinversión en la industria petrolera, que más tarde, en el año 2004, incidiría en el resurgimiento de los precios del petróleo hasta escalar nuevos récords históricos en el año 2008.
De vuelta al presente
El pasado 22 de Junio se celebró en Yeddah, convocada por el Reino de Arabia Saudita, una cumbre energética entre los países consumidores y productores, con la finalidad de plantear soluciones a los precios récord alcanzados este año por el hidrocarburo.
Como en el pasado, una vez más los países consumidores enfilaron sus baterías en contra de la OPEP, responsabilizándolos de los altos precios y exigiéndoles elevar su producción para evitar que la economía mundial caiga en la más grande recesión desde la crisis de 1929, sin recordar que como consecuencia de la desinversión de los 90, la capacidad ociosa de producción habría descendido a su nivel más bajo en la historia, atando de manos a los productores a la hora de elevar su producción y hacer retrocedes los precios.
Cuando en el pasado los altos precios del petróleo sirvieron para financiar la inversión en el desarrollo de nueva producción como la del Mar del Norte, hoy en día vemos con sorpresa como el sector refinador no invierte lo suficiente en la ampliación de su capacidad a pesar de estar atravesando por una época de bonanza que le reporta márgenes récords. Casos como el de EEUU, que consume casi una cuarta parte del petróleo que se produce en el mundo, no ha visto construir una nueva refinería desde 1976, lo que ha originado cuellos de botella en refinación que elevan los precios de los combustibles y que ya empieza a arrojar señales de desaceleración de la demanda, del mismo modo como ocurrió a principio de los 80.
Al igual que al comienzo de la segunda crisis petrolera, el principal temor de los consumidores se centra actualmente en el impacto de los altos precios del petróleo sobre su economía, en medio de una crisis financiera que está impactando notablemente a las principales economías mundiales y que está contribuyendo a la desconfianza de los inversores, quienes en busca de refugio seguro de los capitales, han vertido el influjo de dólares a los mercados de commodities presionando los precios e impulsando una espiral especulativa que pareciera no tener fin. Lo que en el pasado se erigió como la solución de los países consumidores al yugo establecido por la OPEP sobre la fijación de los precios del crudo, mediante el establecimiento de los mercados spot y los mercados de futuros, hoy pareciera que se torna contra ellos, siendo uno de los principales motivos detrás del incremento de los precios.
El enorme déficit comercial de los EEUU y la falta de competitividad de los productos norteamericanos en comparación con las economías europeas y asiáticas ha derivado en la pérdida de valor de su moneda en un intento por tratar de recuperar los mercados perdidos y reactivar su aparato productivo. Contrariamente, esta estrategia ha contribuido a elevar las presiones inflacionarias y a incrementar los precios del petróleo, que tienden a corregir su valor de manera natural ante la pérdida del poder de compra de la moneda que domina su comercio internacional.
Amenazas contra Irán por parte de Israel, EEUU y sus aliados, también está presionado las cotizaciones de crudo, actuando como un factor psicológico sobre los traders que comercian con barriles de papel en el mercado del NYMEX (New York Mercantil Exchange) y el ICE (Inter-Continental Exchange) de Londres, ambos mercados financieros conectados al mercado físico de crudos a través de un complejo mecanismo de contratos y que contribuyen al incremento de la volatilidad y de los precios proporcionalmente al incremento de la especulación.
Todos estos factores, sumados, arrojan como resultado los niveles de precios más altos de la historia. Errores en el manejo de las grandes economías colocan el mundo al borde de una de sus peores crisis económicas y una vez más la historia pareciera repetirse, Arabia Saudita ha anunciado el incremento de 500 mil barriles de crudo de manera unilateral y fuera de cualquier acuerdo de la OPEP.
Finalizada la última cumbre petrolera de Yeddah, el único punto de coincidencia es en que los actuales niveles de precios no son los más adecuados para el mundo entero y se hace necesario coordinar esfuerzos por alcanzar valores aceptables tanto para consumidores como para los productores. Sin embargo, repetir los errores del pasado pudieran desencadenar una incontrolable caída de los precios de la misma manera como ocurrió a partir de 1984 a raíz de la crisis de los netbacks, por lo que resulta preciso, para la estabilidad de los mercados, mantener la disciplina interna en la defensa de los intereses por parte de los países de la OPEP, si no se quiere quedar de rodillas una vez más.
Coincidencias históricas
1. En los 80, las grandes potencias mundiales, en especial los EEUU soportan al estado de Israel en sus planes de seguridad en contra de sus principales enemigos de la región, promoviendo una guerra fraticida entre a Irán e Irak.
Resultado: Incremento de los precios del crudo.
En la actualidad las grandes potencias mundiales, en especial los EEUU soportan al estado de Israel en sus planes de seguridad en contra de sus principales enemigos de la región, primero fue la invasión a Irak y ahora es la amenaza contra Irán.
Resultado: Incremento de los precios del crudo.
2. A finales de los 70 y principios de los 80 las grandes compañías petroleras se preocupaban por invertir en la industria petrolera, contribuyendo a la estabilización de los mercados.
Resultado: Estabilidad de los mercados petroleros.
En los 2000 las grandes compañías petroleras no invierten lo suficiente en la industria petrolera y por el contrario se reparten las ganancias más grandes de su historia contribuyendo a la desestabilización de los mercados.
Resultado: Inestabilidad de los mercados petroleros.
3. En los 80 la estrategia de los países consumidores se centró en establecer un nuevo sistema de precios que sustituyera el control de la OPEP sobre su fijación, dando paso a los mercados sport y mercados de futuros bajo la promesa de hacer más transparentes los mercados.
Resultado: Disminución de los precios del petróleo y retoma del control sobre la fijación de precios por parte de los países consumidores.
En los 2000 los mercados spot y mercados de futuro han demostrado no ser totalmente transparentes y por el contrario contribuyen a la especulación, al aumento incontrolable de los precios y a la desestabilización de los mercados.
Resultado: Incremento de los precios del petróleo y de la volatilidad de los mercados. Desregularización de los mercados incrementa influencia de los especuladores sobre los precios.
4. En 1985 Arabia Saudita abandonó el sistema de fijación de precios de la OPEP (Posted Prices), para dar uso a una fórmula que garantizaba los márgenes de ganancia a los refinadores en detrimento de los intereses de los países productores.
Resultado: Desplome de los precios del petróleo, redistribución de las ganancias petroleras a favor de los refinadores y en contra de la OPEP
En el 2008 Arabia Saudita decide aumentar la producción de crudo a pesar que la capacidad de refinación mundial se encuentra operando a sus máximos niveles.
Resultado: Posible disminución de los precios de crudo más no de los combustibles y por consecuencia, incremento de los márgenes de ganancia de los refinadores en detrimento de los intereses de los países productores.
5. El incremento unilateral de producción de crudos por parte de Arabia Saudita en 1985, ajeno a cualquier acuerdo OPEP, provoca el descenso incontrolable de los precios impactando la economía de los países productores.
Resultado: Desplome de los precios del petróleo.
El incremento unilateral de producción de crudos por parte de Arabia Saudita en 2008, ajeno a cualquier acuerdo OPEP, pudiera provocar un descenso incontrolable de los precios que impactaría sobre la economía de los países productores.
Resultado: ???
Transcurría el año 1979, cuando en el mes de Febrero el ayatolá Khomeini, desplazando del poder al Sha de Irán, tomaba el control del país persa al frente de la Revolución iraní. Este acontecimiento histórico, marcaba el inicio de la mayor escalada de precios del petróleo que conocería la humanidad hasta ese momento, la cual se vería agudizada por el estallido de la guerra entre Irán e Irak en Septiembre de 1980 y que elevaría los precios a sus máximos históricos.
El impacto de los precios sobre la economía mundial no se haría esperar, la demanda comenzaría a retroceder y las economías de las principales potencias empezarían a resentirse. Como era de esperarse, las presiones sobre la OPEP para el incremento de su producción se intensificarían, acusándolos de ser los responsables de la crisis desatada, al mismo tiempo que los ejércitos de Irán e Irak se destruían mutuamente ante la mirada complacida de las potencias occidentales, quiénes tras bastidores apoyaban directamente la disminución de dos de los ejércitos más hostiles hacia sus aliados de Israel.
El desarrollo de nuevos yacimientos, sustentado por los altos precios del petróleo, que hacían factible económicamente el uso de tecnologías de explotación aguas profundas, especialmente en el Mar del Norte, añadiría producción fresca a los mercados, la cual remplazaría parte de las importaciones provenientes del Medio Oriente. Esta situación sería usada como pretexto por los Sauditas, quienes en una estrategia por recuperar mercados, elevarían su producción unilateralmente irrespetando los acuerdos establecidos en el seno de la OPEP.
Adicionalmente, en 1985 Arabia Saudita decide abandonar el sistema precios cotizados (Posted Prices) para imponer unos nuevos contratos que protegían las ganancias de los refinadores (Contratos Netback), atando sus nuevas fórmulas de precios a los hasta entonces novedosos precios ocasionales (Spot Prices). Esto marcaría la victoria de lo países consumidores sobre los productores en el control de los precios de crudos, en medio de una lucha librada en contra de los países productores agrupados en la OPEP, quienes venían ejerciendo el control sobre la fijación de los precios.
El error táctico de los sauditas habría derivado en el desplome de los precios de petróleo, en lo que se conocería como la crisis de los Netbacks, logrando poner de rodillas a la OPEP, tal como lo había anunciado el presidente norteamericano Ronald Reagan en 1986 y que desencadenaría una época de desinversión en la industria petrolera, que más tarde, en el año 2004, incidiría en el resurgimiento de los precios del petróleo hasta escalar nuevos récords históricos en el año 2008.
De vuelta al presente
El pasado 22 de Junio se celebró en Yeddah, convocada por el Reino de Arabia Saudita, una cumbre energética entre los países consumidores y productores, con la finalidad de plantear soluciones a los precios récord alcanzados este año por el hidrocarburo.
Como en el pasado, una vez más los países consumidores enfilaron sus baterías en contra de la OPEP, responsabilizándolos de los altos precios y exigiéndoles elevar su producción para evitar que la economía mundial caiga en la más grande recesión desde la crisis de 1929, sin recordar que como consecuencia de la desinversión de los 90, la capacidad ociosa de producción habría descendido a su nivel más bajo en la historia, atando de manos a los productores a la hora de elevar su producción y hacer retrocedes los precios.
Cuando en el pasado los altos precios del petróleo sirvieron para financiar la inversión en el desarrollo de nueva producción como la del Mar del Norte, hoy en día vemos con sorpresa como el sector refinador no invierte lo suficiente en la ampliación de su capacidad a pesar de estar atravesando por una época de bonanza que le reporta márgenes récords. Casos como el de EEUU, que consume casi una cuarta parte del petróleo que se produce en el mundo, no ha visto construir una nueva refinería desde 1976, lo que ha originado cuellos de botella en refinación que elevan los precios de los combustibles y que ya empieza a arrojar señales de desaceleración de la demanda, del mismo modo como ocurrió a principio de los 80.
Al igual que al comienzo de la segunda crisis petrolera, el principal temor de los consumidores se centra actualmente en el impacto de los altos precios del petróleo sobre su economía, en medio de una crisis financiera que está impactando notablemente a las principales economías mundiales y que está contribuyendo a la desconfianza de los inversores, quienes en busca de refugio seguro de los capitales, han vertido el influjo de dólares a los mercados de commodities presionando los precios e impulsando una espiral especulativa que pareciera no tener fin. Lo que en el pasado se erigió como la solución de los países consumidores al yugo establecido por la OPEP sobre la fijación de los precios del crudo, mediante el establecimiento de los mercados spot y los mercados de futuros, hoy pareciera que se torna contra ellos, siendo uno de los principales motivos detrás del incremento de los precios.
El enorme déficit comercial de los EEUU y la falta de competitividad de los productos norteamericanos en comparación con las economías europeas y asiáticas ha derivado en la pérdida de valor de su moneda en un intento por tratar de recuperar los mercados perdidos y reactivar su aparato productivo. Contrariamente, esta estrategia ha contribuido a elevar las presiones inflacionarias y a incrementar los precios del petróleo, que tienden a corregir su valor de manera natural ante la pérdida del poder de compra de la moneda que domina su comercio internacional.
Amenazas contra Irán por parte de Israel, EEUU y sus aliados, también está presionado las cotizaciones de crudo, actuando como un factor psicológico sobre los traders que comercian con barriles de papel en el mercado del NYMEX (New York Mercantil Exchange) y el ICE (Inter-Continental Exchange) de Londres, ambos mercados financieros conectados al mercado físico de crudos a través de un complejo mecanismo de contratos y que contribuyen al incremento de la volatilidad y de los precios proporcionalmente al incremento de la especulación.
Todos estos factores, sumados, arrojan como resultado los niveles de precios más altos de la historia. Errores en el manejo de las grandes economías colocan el mundo al borde de una de sus peores crisis económicas y una vez más la historia pareciera repetirse, Arabia Saudita ha anunciado el incremento de 500 mil barriles de crudo de manera unilateral y fuera de cualquier acuerdo de la OPEP.
Finalizada la última cumbre petrolera de Yeddah, el único punto de coincidencia es en que los actuales niveles de precios no son los más adecuados para el mundo entero y se hace necesario coordinar esfuerzos por alcanzar valores aceptables tanto para consumidores como para los productores. Sin embargo, repetir los errores del pasado pudieran desencadenar una incontrolable caída de los precios de la misma manera como ocurrió a partir de 1984 a raíz de la crisis de los netbacks, por lo que resulta preciso, para la estabilidad de los mercados, mantener la disciplina interna en la defensa de los intereses por parte de los países de la OPEP, si no se quiere quedar de rodillas una vez más.
Coincidencias históricas
1. En los 80, las grandes potencias mundiales, en especial los EEUU soportan al estado de Israel en sus planes de seguridad en contra de sus principales enemigos de la región, promoviendo una guerra fraticida entre a Irán e Irak.
Resultado: Incremento de los precios del crudo.
En la actualidad las grandes potencias mundiales, en especial los EEUU soportan al estado de Israel en sus planes de seguridad en contra de sus principales enemigos de la región, primero fue la invasión a Irak y ahora es la amenaza contra Irán.
Resultado: Incremento de los precios del crudo.
2. A finales de los 70 y principios de los 80 las grandes compañías petroleras se preocupaban por invertir en la industria petrolera, contribuyendo a la estabilización de los mercados.
Resultado: Estabilidad de los mercados petroleros.
En los 2000 las grandes compañías petroleras no invierten lo suficiente en la industria petrolera y por el contrario se reparten las ganancias más grandes de su historia contribuyendo a la desestabilización de los mercados.
Resultado: Inestabilidad de los mercados petroleros.
3. En los 80 la estrategia de los países consumidores se centró en establecer un nuevo sistema de precios que sustituyera el control de la OPEP sobre su fijación, dando paso a los mercados sport y mercados de futuros bajo la promesa de hacer más transparentes los mercados.
Resultado: Disminución de los precios del petróleo y retoma del control sobre la fijación de precios por parte de los países consumidores.
En los 2000 los mercados spot y mercados de futuro han demostrado no ser totalmente transparentes y por el contrario contribuyen a la especulación, al aumento incontrolable de los precios y a la desestabilización de los mercados.
Resultado: Incremento de los precios del petróleo y de la volatilidad de los mercados. Desregularización de los mercados incrementa influencia de los especuladores sobre los precios.
4. En 1985 Arabia Saudita abandonó el sistema de fijación de precios de la OPEP (Posted Prices), para dar uso a una fórmula que garantizaba los márgenes de ganancia a los refinadores en detrimento de los intereses de los países productores.
Resultado: Desplome de los precios del petróleo, redistribución de las ganancias petroleras a favor de los refinadores y en contra de la OPEP
En el 2008 Arabia Saudita decide aumentar la producción de crudo a pesar que la capacidad de refinación mundial se encuentra operando a sus máximos niveles.
Resultado: Posible disminución de los precios de crudo más no de los combustibles y por consecuencia, incremento de los márgenes de ganancia de los refinadores en detrimento de los intereses de los países productores.
5. El incremento unilateral de producción de crudos por parte de Arabia Saudita en 1985, ajeno a cualquier acuerdo OPEP, provoca el descenso incontrolable de los precios impactando la economía de los países productores.
Resultado: Desplome de los precios del petróleo.
El incremento unilateral de producción de crudos por parte de Arabia Saudita en 2008, ajeno a cualquier acuerdo OPEP, pudiera provocar un descenso incontrolable de los precios que impactaría sobre la economía de los países productores.
Resultado: ???
martes, 14 de agosto de 2007
Cae la bolsa, cae el petróleo. Crisis financiera podría generar crisis petrolera
Luego de presenciar la escalada de los precios del petróleo, hasta alcanzar
un nuevo record histórico de 78,53 $/bbl para el crudo Brent durante la
semana pasada, hemos visto como los precios han iniciado un rápido descenso,
que los ha llevado a retroceder de nuevo al borde de los 70 $/bbl, a pesar
de existir señales que indican una clara presión hacia el alza.
La incapacidad de las refinerías de los Estados Unidos para satisfacer la
demanda veraniega de combustible de ese país, fue el factor clave que
catapultó los precios hasta su máximo nivel durante la semana pasada, lo
cual se debe a las serias dificultades técnicas que sus refinerías están
confrontando para adecuarse a las regulaciones ambientales vigentes en ese
país.
La caída de los inventarios de crudo registrada la semana pasada, preocupa
de tal manera a las autoridades norteamericanas que, a pesar de que sus
niveles se mantienen por encima de los del año pasado y de haber alcanzado
su máximo histórico en los últimos años, insisten en solicitar a la OPEP un
incremento de la producción para solucionar el problema del mercado.
A este respecto conviene señalar que, no obstante el hecho de que las
variables económicas fundamentales indican la existencia de una presión
hacia el alza de los precios, una vez más, el mercado petrolero ésta siendo
influenciado por el efecto derivado de la especulación existente en los
mercados de futuros, como consecuencia de la liquidación masiva de contratos
por parte de algunos fondos de riego que presentan complicaciones
financieras. Este movimiento de toma de ganancias a través de la
especulación, ha generado fuertes presiones hacia la baja sobre los precios
del crudo, obligándolos a retroceder en unos siete dólares en menos de una
semana, debido al incremento de los temores de una crisis económica en los
Estados Unidos.
Es oportuno señalar que desde hace más de un año los analistas económicos y
financieros han venido advirtiendo sobre el peligro que representa la frágil
situación que presenta el mercado inmobiliario norteamericano y la amenaza
de que ello pueda convertirse en el detonante que haga estallar la burbuja
especulativa que afecta al sector financiero de los EEUU, lo cual
arrastraría consigo a la economía de ese país.
Grandes bancos de inversión, como el BNP Paribas, anunciaron en el
transcurso de esta semana, la congelación de más de 2.200 millones de
dólares de sus inversiones en el sector vivienda al mismo tiempo que la
calificadora de riesgo Standard & Poor’s modificaba de “estable” a
“riesgosa” su apreciación de la perspectiva financiera de la compañía líder
en el sector de créditos inmobiliarios Bear & Stearns, provocando la
renuncia de sus mas altos directivos, todo lo cual, según declaraciones del
nuevo presidente del Banco, el señor San Molinario, en una conferencia
telefónica con sus socios, podría considerarse como la peor crisis del
sector financiero en los últimos 22 años.
Lo anterior denota el alto grado de nerviosismo que manifiestan los mercados
financieros de Nueva York, lo cual ha llevado a los inversores a huir del
riesgo, retirando sus fondos de los mercados de valores, dando lugar a una
caída del Dow Jones a niveles record en lo que va del año. Este
comportamiento se ha reproducido en las principales bolsas de Europa y Asia,
lo cual constituye una clara señal de lo que podría suceder con los mercados
bursátiles, en caso de que llegara a reventarse la burbuja especulativa.
Una crisis financiera de Estados Unidos, amenazaría a la economía mundial, y
consiguientemente a la economía venezolana, que depende altamente de los
precios del petróleo. Indicaciones como las registradas en esta semana, en
las que los precios del crudo son arrastrados hacia el descenso, en sentido
contrario a lo que indican las variables económicas fundamentales del
mercado petrolero, parecieran presagiar lo que la mayoría de los analistas
no se han atrevido a pronosticar…una caída de los precios del petróleo.
Una recesión de la economía norteamericana, daría lugar a una caída
inmediata de la demanda petrolera de los EEUU, a la que se le sumarían las
principales economías europeas y asiáticas, quienes ya han empezado a tomar
acciones para hacer frente a esta situación, inyectándole más de 200 mil
millones de dólares a la economía norteamericana en tan sólo dos días, lo
cual constituye un intento por evitar el derrumbe del principal consumidor
de petróleo en el mundo.
Con niveles de producción de crudo del orden de los 85 millones de barriles,
un súbito descenso de la demanda mundial inundaría inmediatamente los
mercados y ocasionaría una caída en picada de los precios del petróleo.
Esto, conjuntamente con la continua devaluación del dólar, impulsada por el
cambio de las reservas de varios países a otras monedas más sólidas,
repercutiría negativamente sobre los ingresos fiscales de la nación, lo cual
afectaría el gasto público nacional y, consiguientemente, los fondos
sociales destinados a la reducción de la pobreza y al financiamiento de los
planes de desarrollo del país.
En medio de esta crisis financiera global que se cierne sobre la economía
mundial, la próxima reunión de la OPEP, a celebrarse en Viena durante el
próximo mes de Septiembre, podría ser el escenario propicio para relanzar el
debate sobre la pertinencia de la comercialización del crudo en Euros, con
la finalidad de resguardar la seguridad de los países miembros. Esto
último ya ha empezado a producirse en algunos países de la OPEP, como es el
caso de Irán e inclusive de Kuwait, país que a pesar de seguir
comercializando su petróleo en dólares, ya ha anunciado el abandono del
anclaje de su economía a la divisa norteamericana.
Adicionalmente a esto, y ante el riesgo de una caída de los precios del
crudo, el mantenimiento de los actuales niveles de producción, pareciera ser
la estrategia más sensata a seguir, para contrarrestar el impacto que
pudieran tener las acciones especulativas, arriba referidas, sobre los
precios petroleros.
un nuevo record histórico de 78,53 $/bbl para el crudo Brent durante la
semana pasada, hemos visto como los precios han iniciado un rápido descenso,
que los ha llevado a retroceder de nuevo al borde de los 70 $/bbl, a pesar
de existir señales que indican una clara presión hacia el alza.
La incapacidad de las refinerías de los Estados Unidos para satisfacer la
demanda veraniega de combustible de ese país, fue el factor clave que
catapultó los precios hasta su máximo nivel durante la semana pasada, lo
cual se debe a las serias dificultades técnicas que sus refinerías están
confrontando para adecuarse a las regulaciones ambientales vigentes en ese
país.
La caída de los inventarios de crudo registrada la semana pasada, preocupa
de tal manera a las autoridades norteamericanas que, a pesar de que sus
niveles se mantienen por encima de los del año pasado y de haber alcanzado
su máximo histórico en los últimos años, insisten en solicitar a la OPEP un
incremento de la producción para solucionar el problema del mercado.
A este respecto conviene señalar que, no obstante el hecho de que las
variables económicas fundamentales indican la existencia de una presión
hacia el alza de los precios, una vez más, el mercado petrolero ésta siendo
influenciado por el efecto derivado de la especulación existente en los
mercados de futuros, como consecuencia de la liquidación masiva de contratos
por parte de algunos fondos de riego que presentan complicaciones
financieras. Este movimiento de toma de ganancias a través de la
especulación, ha generado fuertes presiones hacia la baja sobre los precios
del crudo, obligándolos a retroceder en unos siete dólares en menos de una
semana, debido al incremento de los temores de una crisis económica en los
Estados Unidos.
Es oportuno señalar que desde hace más de un año los analistas económicos y
financieros han venido advirtiendo sobre el peligro que representa la frágil
situación que presenta el mercado inmobiliario norteamericano y la amenaza
de que ello pueda convertirse en el detonante que haga estallar la burbuja
especulativa que afecta al sector financiero de los EEUU, lo cual
arrastraría consigo a la economía de ese país.
Grandes bancos de inversión, como el BNP Paribas, anunciaron en el
transcurso de esta semana, la congelación de más de 2.200 millones de
dólares de sus inversiones en el sector vivienda al mismo tiempo que la
calificadora de riesgo Standard & Poor’s modificaba de “estable” a
“riesgosa” su apreciación de la perspectiva financiera de la compañía líder
en el sector de créditos inmobiliarios Bear & Stearns, provocando la
renuncia de sus mas altos directivos, todo lo cual, según declaraciones del
nuevo presidente del Banco, el señor San Molinario, en una conferencia
telefónica con sus socios, podría considerarse como la peor crisis del
sector financiero en los últimos 22 años.
Lo anterior denota el alto grado de nerviosismo que manifiestan los mercados
financieros de Nueva York, lo cual ha llevado a los inversores a huir del
riesgo, retirando sus fondos de los mercados de valores, dando lugar a una
caída del Dow Jones a niveles record en lo que va del año. Este
comportamiento se ha reproducido en las principales bolsas de Europa y Asia,
lo cual constituye una clara señal de lo que podría suceder con los mercados
bursátiles, en caso de que llegara a reventarse la burbuja especulativa.
Una crisis financiera de Estados Unidos, amenazaría a la economía mundial, y
consiguientemente a la economía venezolana, que depende altamente de los
precios del petróleo. Indicaciones como las registradas en esta semana, en
las que los precios del crudo son arrastrados hacia el descenso, en sentido
contrario a lo que indican las variables económicas fundamentales del
mercado petrolero, parecieran presagiar lo que la mayoría de los analistas
no se han atrevido a pronosticar…una caída de los precios del petróleo.
Una recesión de la economía norteamericana, daría lugar a una caída
inmediata de la demanda petrolera de los EEUU, a la que se le sumarían las
principales economías europeas y asiáticas, quienes ya han empezado a tomar
acciones para hacer frente a esta situación, inyectándole más de 200 mil
millones de dólares a la economía norteamericana en tan sólo dos días, lo
cual constituye un intento por evitar el derrumbe del principal consumidor
de petróleo en el mundo.
Con niveles de producción de crudo del orden de los 85 millones de barriles,
un súbito descenso de la demanda mundial inundaría inmediatamente los
mercados y ocasionaría una caída en picada de los precios del petróleo.
Esto, conjuntamente con la continua devaluación del dólar, impulsada por el
cambio de las reservas de varios países a otras monedas más sólidas,
repercutiría negativamente sobre los ingresos fiscales de la nación, lo cual
afectaría el gasto público nacional y, consiguientemente, los fondos
sociales destinados a la reducción de la pobreza y al financiamiento de los
planes de desarrollo del país.
En medio de esta crisis financiera global que se cierne sobre la economía
mundial, la próxima reunión de la OPEP, a celebrarse en Viena durante el
próximo mes de Septiembre, podría ser el escenario propicio para relanzar el
debate sobre la pertinencia de la comercialización del crudo en Euros, con
la finalidad de resguardar la seguridad de los países miembros. Esto
último ya ha empezado a producirse en algunos países de la OPEP, como es el
caso de Irán e inclusive de Kuwait, país que a pesar de seguir
comercializando su petróleo en dólares, ya ha anunciado el abandono del
anclaje de su economía a la divisa norteamericana.
Adicionalmente a esto, y ante el riesgo de una caída de los precios del
crudo, el mantenimiento de los actuales niveles de producción, pareciera ser
la estrategia más sensata a seguir, para contrarrestar el impacto que
pudieran tener las acciones especulativas, arriba referidas, sobre los
precios petroleros.
jueves, 15 de marzo de 2007
Etanol, ¿Ángel ó Demonio?
La reciente gira latinoamericana del presidente Bush ha servido para
destapar la controversia sobre el uso del Etanol como combustible automotor,
desatando las más crudas críticas en su contra y convirtiéndolo súbitamente
en el enemigo público número uno.
Lo que resulta inquietante ante toda esta andanada de comentarios negativos,
es que hace tan sólo tres años el escenario era otro totalmente distinto.
Todos aquellos que ayer aplaudían la decisión del presidente Chávez de
firmar un acuerdo de cooperación con Brasil para desarrollar la producción
del Etanol en Venezuela, son hoy los mismos que atacan despiadadamente este
proyecto, que actualmente cuenta con un importante grado de avance en
nuestro país.
Nos preocupa como se puede pasar de lo claro a lo oscuro, sin tener
argumentos para defender ni lo uno ni lo otro y sin que ni siquiera exista
un proceso dialéctico que nos permita a los venezolanos formarnos un mejor
criterio de si hemos, en estos tres últimos años, perdido todo el tiempo y
el dinero invertido en este proyecto, ó si en realidad vale la pena seguir
adelante con su ejecución.
Con la finalidad de disipar algunas dudas al respecto, discutiremos en las
siguientes líneas en torno a algunas críticas que se han formulado alrededor
del combustible verde y trataremos de aportar elementos a la discusión que
permitan aclarar algunos aspectos que son importantes tener en cuenta antes
de formular críticas sin fundamento, que más que aclarar, lo que logran es
confundir aún más. Esto con la finalidad de aportar elementos útiles a la
discusión que sirvan de base para poder establecer conclusiones sólidas en
cuanto a la conveniencia o no de la producción de Etanol en Venezuela como
combustible alterno a la gasolina.
Lo primero que hay que aclarar es que la fuente de obtención del Etanol en
EEUU es distinta a la de Brasil. Aclaramos esto porque se ha criticado que
la producción de Etanol atenta contra la producción de alimentos, lo cual
resulta cierto sólo en algunos casos, dependiendo del método de producción
que se decida emplear para producir el combustible.
En el caso de los EEUU, resulta totalmente cierta la afirmación del
Presidente Chávez, puesto que su fuente de obtención es el maíz mediante un
proceso que suprime por completo la producción de almidones y harinas para
producir el combustible, lo que evidentemente atenta contra la seguridad
alimentaría de cualquier nación que decida adoptar este método de
procesamiento.
En el caso del método de producción del Etanol a partir de la caña de
azúcar, la situación es totalmente distinta. Este proceso tiene la
particularidad de permitir la producción de Etanol sin atentar contra la
producción de azúcar refinada, es decir, es un proceso dual, lo que
significa que se puede producir Etanol al mismo tiempo que se produce
azúcar. Esto le ha brindado enorme ventaja a Brasil, país precursor a nivel
mundial en la producción de bio-combustibles.
El haber tomado la decisión de producir Etanol para el consumo automotor
hace más de 70 años, le ha permitido al país amazónico convertirse en un
país energéticamente independiente. Brasil ha pasado de ser un país
importador de energía, a ser un país que en el presente, no sólo se
autoabastece, sino que también exporta energía (petróleo y Etanol).
Adicionalmente, este gigante del sur se ha convertido hoy por hoy en el
primer productor y exportador de azúcar refinada en el mundo, superando en
más del doble el volumen exportado por su más cercano competidor (la Unión
Europea), lo que demuestra ciertamente que en este proceso, la producción de
alimento y combustible no compiten necesariamente entre sí.
Esta comparación entre ambos países nos permite comprender con mayor
claridad aquello a lo que se refería nuestro presidente Hugo Chávez cuando
criticaba la sustitución de la producción de alimentos por combustible, en
evidente referencia al proceso de producción empleado en los EEUU.
Según las cifras de la FAO (Organización para la agricultura y la
alimentación de las Naciones Unidas), para el año 2005, Venezuela era
importador neto de azúcar refinada, situación que aún hoy persiste. Algunos
cálculos que hemos realizado, muestran que en caso de incorporar 10% de
Etanol a nuestra mezcla de gasolina, nuestro país dejaría de depender de las
importaciones de azúcar y pasaría además a ser el octavo exportador de
azúcar refinada a nivel mundial, superando a algunos países latinoamericanos
con tradición azucarera tales como, Colombia, Guatemala y Nicaragua. Esto le
permitiría a nuestro país obtener ingresos adicionales por concepto de la
exportación del 10% de la gasolina que sería sustituida.
Esto último resulta sumamente importante porque pasaría a conformar junto
con el GNV (Gas Natural para Vehículos) el plan nacional de substitución de
gasolina por combustibles alternos, lo que le permitiría al país poder
mantener los precios actuales de la gasolina sin tener que afectar el
bolsillo de los venezolanos. Consideramos que por ser Venezuela poseedora de
una enorme riqueza energética, no merecemos que nuestra economía sea
afectada por un incremento en los precios de la gasolina, cuando en realidad
son los países consumidores los que realmente necesitan de nuestra gasolina
para subsistir, razón por lo cual están en la necesidad de pagar su
verdadero valor de mercado. Por lo tanto, son ellos -no nosotros- los que
deben correr con el financiamiento del combustible en nuestro mercado local.
Según nuestras estimaciones, al aplicar un plan que sustituya el 25% del
consumo local de gasolina por Etanol (10%) y GNV (15%), se estarían
obteniendo ingresos adicionales para la nación, por concepto de la venta de
esta gasolina en los mercados internacionales. Este ingreso adicional sería
equivalente a más de tres veces el monto que actualmente subsidia el estado
en las gasolinas. En otras palabras, no sólo no es necesario aumentar la
gasolina, si no que hasta podríamos bajarle el precio sin necesidad de que
exista un sacrificio fiscal para la nación.
Adicionalmente, hay que agregar el incentivo que la producción de Etanol
suministraría al sector agrícola, que desde hace muchos años se encuentra
deprimido. Se lograría de esta manera, fomentar el tan esperado desarrollo
endógeno de la nación, permitiéndole a Venezuela liberarse de la dependencia
económica del petróleo de manera definitiva.
Resulta ampliamente conocido que la industria petrolera no es generadora de
empleo, caso contrario a lo que ocurre con el sector agrícola, que es
intensivo en mano de obra. Como dato interesante hay que destacar que la
producción de Etanol a partir de la caña de azúcar genera 152 puestos de
trabajos por cada puesto de trabajo que genera la industria petrolera por
unidad equivalente de energía, lo que nos da una clara señal del impacto, en
cuanto al empleo, que generaría la industria productora de bio-combustibles.
Otro de los beneficios aportado por el Etanol, se relaciona con el impacto
ambiental que generaría este cambio. Es bien sabido que la industria más
contaminante del mundo es la industria petrolera, por lo que un combustible
como el Etanol, que posee la característica de disminuir las emisiones
tóxicas, representa un ahorro ambiental significativo para la humanidad, sin
incluir la contaminación de tierras y aguas producidas por los productos
petroquímicos como el MTBE y que derivó en la prohibición de su uso en las
mezclas de gasolina en varios países del mundo.
Es imposible pensar que el Etanol algún día sustituirá la gasolina como
principal combustible automotor a nivel mundial; para lograrlo, la
superficie cultivada tendría que superar la superficie total del planeta.
Esta es una de las razones por lo que la gasolina seguirá siendo la reina de
los combustibles automotores por mucho tiempo.
Darle la lectura adecuada a la visita de Bush a Latinoamérica resulta
fundamental para comprender la estrategia del impero para nuestros países,
que no es otra que la de crear controversias internas que atenten contra la
unidad de Latinoamérica y favorezcan el desarrollo del ALCA en vez del ALBA.
Si analizamos el acuerdo firmado entre Brasil y los EEUU, encontraremos que
se trata únicamente de un convenio de cooperación y no incluye la
eliminación de los aranceles al Etanol importado, que es justamente la
principal demanda por parte de Brasil para competir en igualdad de
condiciones con el etanol de los EEUU.
La negación de los EEUU de eliminar las barreras arancelarias al etanol,
confirman que la intención de los EEUU no es sustituir el petróleo
venezolano por el etanol brasilero (algo que ellos saben muy bien que es
imposible lograr), sino más bien, deteriorar las relaciones entre Venezuela
y Brasil con la finalidad de erosionar la unidad de los pueblos
latinoamericanos que ha surgido bajo el liderazgo del presidente Chávez.
Desechar a priori la idea de producción de Etanol en Venezuela, basado en
una coyuntura política creada a drede por el imperio, no sólo representaría
una derrota política para Venezuela, sino también significaría una victoria
económica para los EEUU, que actualmente son los únicos beneficiados por la
venta de MTBE a nuestro país.
Es importante recordar que desde hace dos años, cuando Venezuela decidió
eliminar el plomo en las gasolinas de consumo local, las importaciones del
MTBE desde los EEUU se incrementaron enormemente, por ser éste un sustituto
directo del plomo, como lo es también el Etanol. Por lo tanto, el cerrarle
la puerta a la producción de Etanol en Venezuela atentaría directamente
contra la seguridad nacional al impedirle a nuestra nación la independencia
de las importaciones del MTBE proveniente de los EEUU.
A pesar de las limitaciones éticas y técnicas que conllevan la substitución
de gasolina por Etanol, consideramos que el desarrollo de la industria de
bio-combustibles en nuestro país, no representa ningún riesgo para
Venezuela en la escala que se plantea y por el contrario, los beneficios de
la aplicación de un modelo como el brasilero en Venezuela, son
considerablemente mayores que los perjuicios que hoy -contrariamente a ayer-
escuchamos pregonar.
destapar la controversia sobre el uso del Etanol como combustible automotor,
desatando las más crudas críticas en su contra y convirtiéndolo súbitamente
en el enemigo público número uno.
Lo que resulta inquietante ante toda esta andanada de comentarios negativos,
es que hace tan sólo tres años el escenario era otro totalmente distinto.
Todos aquellos que ayer aplaudían la decisión del presidente Chávez de
firmar un acuerdo de cooperación con Brasil para desarrollar la producción
del Etanol en Venezuela, son hoy los mismos que atacan despiadadamente este
proyecto, que actualmente cuenta con un importante grado de avance en
nuestro país.
Nos preocupa como se puede pasar de lo claro a lo oscuro, sin tener
argumentos para defender ni lo uno ni lo otro y sin que ni siquiera exista
un proceso dialéctico que nos permita a los venezolanos formarnos un mejor
criterio de si hemos, en estos tres últimos años, perdido todo el tiempo y
el dinero invertido en este proyecto, ó si en realidad vale la pena seguir
adelante con su ejecución.
Con la finalidad de disipar algunas dudas al respecto, discutiremos en las
siguientes líneas en torno a algunas críticas que se han formulado alrededor
del combustible verde y trataremos de aportar elementos a la discusión que
permitan aclarar algunos aspectos que son importantes tener en cuenta antes
de formular críticas sin fundamento, que más que aclarar, lo que logran es
confundir aún más. Esto con la finalidad de aportar elementos útiles a la
discusión que sirvan de base para poder establecer conclusiones sólidas en
cuanto a la conveniencia o no de la producción de Etanol en Venezuela como
combustible alterno a la gasolina.
Lo primero que hay que aclarar es que la fuente de obtención del Etanol en
EEUU es distinta a la de Brasil. Aclaramos esto porque se ha criticado que
la producción de Etanol atenta contra la producción de alimentos, lo cual
resulta cierto sólo en algunos casos, dependiendo del método de producción
que se decida emplear para producir el combustible.
En el caso de los EEUU, resulta totalmente cierta la afirmación del
Presidente Chávez, puesto que su fuente de obtención es el maíz mediante un
proceso que suprime por completo la producción de almidones y harinas para
producir el combustible, lo que evidentemente atenta contra la seguridad
alimentaría de cualquier nación que decida adoptar este método de
procesamiento.
En el caso del método de producción del Etanol a partir de la caña de
azúcar, la situación es totalmente distinta. Este proceso tiene la
particularidad de permitir la producción de Etanol sin atentar contra la
producción de azúcar refinada, es decir, es un proceso dual, lo que
significa que se puede producir Etanol al mismo tiempo que se produce
azúcar. Esto le ha brindado enorme ventaja a Brasil, país precursor a nivel
mundial en la producción de bio-combustibles.
El haber tomado la decisión de producir Etanol para el consumo automotor
hace más de 70 años, le ha permitido al país amazónico convertirse en un
país energéticamente independiente. Brasil ha pasado de ser un país
importador de energía, a ser un país que en el presente, no sólo se
autoabastece, sino que también exporta energía (petróleo y Etanol).
Adicionalmente, este gigante del sur se ha convertido hoy por hoy en el
primer productor y exportador de azúcar refinada en el mundo, superando en
más del doble el volumen exportado por su más cercano competidor (la Unión
Europea), lo que demuestra ciertamente que en este proceso, la producción de
alimento y combustible no compiten necesariamente entre sí.
Esta comparación entre ambos países nos permite comprender con mayor
claridad aquello a lo que se refería nuestro presidente Hugo Chávez cuando
criticaba la sustitución de la producción de alimentos por combustible, en
evidente referencia al proceso de producción empleado en los EEUU.
Según las cifras de la FAO (Organización para la agricultura y la
alimentación de las Naciones Unidas), para el año 2005, Venezuela era
importador neto de azúcar refinada, situación que aún hoy persiste. Algunos
cálculos que hemos realizado, muestran que en caso de incorporar 10% de
Etanol a nuestra mezcla de gasolina, nuestro país dejaría de depender de las
importaciones de azúcar y pasaría además a ser el octavo exportador de
azúcar refinada a nivel mundial, superando a algunos países latinoamericanos
con tradición azucarera tales como, Colombia, Guatemala y Nicaragua. Esto le
permitiría a nuestro país obtener ingresos adicionales por concepto de la
exportación del 10% de la gasolina que sería sustituida.
Esto último resulta sumamente importante porque pasaría a conformar junto
con el GNV (Gas Natural para Vehículos) el plan nacional de substitución de
gasolina por combustibles alternos, lo que le permitiría al país poder
mantener los precios actuales de la gasolina sin tener que afectar el
bolsillo de los venezolanos. Consideramos que por ser Venezuela poseedora de
una enorme riqueza energética, no merecemos que nuestra economía sea
afectada por un incremento en los precios de la gasolina, cuando en realidad
son los países consumidores los que realmente necesitan de nuestra gasolina
para subsistir, razón por lo cual están en la necesidad de pagar su
verdadero valor de mercado. Por lo tanto, son ellos -no nosotros- los que
deben correr con el financiamiento del combustible en nuestro mercado local.
Según nuestras estimaciones, al aplicar un plan que sustituya el 25% del
consumo local de gasolina por Etanol (10%) y GNV (15%), se estarían
obteniendo ingresos adicionales para la nación, por concepto de la venta de
esta gasolina en los mercados internacionales. Este ingreso adicional sería
equivalente a más de tres veces el monto que actualmente subsidia el estado
en las gasolinas. En otras palabras, no sólo no es necesario aumentar la
gasolina, si no que hasta podríamos bajarle el precio sin necesidad de que
exista un sacrificio fiscal para la nación.
Adicionalmente, hay que agregar el incentivo que la producción de Etanol
suministraría al sector agrícola, que desde hace muchos años se encuentra
deprimido. Se lograría de esta manera, fomentar el tan esperado desarrollo
endógeno de la nación, permitiéndole a Venezuela liberarse de la dependencia
económica del petróleo de manera definitiva.
Resulta ampliamente conocido que la industria petrolera no es generadora de
empleo, caso contrario a lo que ocurre con el sector agrícola, que es
intensivo en mano de obra. Como dato interesante hay que destacar que la
producción de Etanol a partir de la caña de azúcar genera 152 puestos de
trabajos por cada puesto de trabajo que genera la industria petrolera por
unidad equivalente de energía, lo que nos da una clara señal del impacto, en
cuanto al empleo, que generaría la industria productora de bio-combustibles.
Otro de los beneficios aportado por el Etanol, se relaciona con el impacto
ambiental que generaría este cambio. Es bien sabido que la industria más
contaminante del mundo es la industria petrolera, por lo que un combustible
como el Etanol, que posee la característica de disminuir las emisiones
tóxicas, representa un ahorro ambiental significativo para la humanidad, sin
incluir la contaminación de tierras y aguas producidas por los productos
petroquímicos como el MTBE y que derivó en la prohibición de su uso en las
mezclas de gasolina en varios países del mundo.
Es imposible pensar que el Etanol algún día sustituirá la gasolina como
principal combustible automotor a nivel mundial; para lograrlo, la
superficie cultivada tendría que superar la superficie total del planeta.
Esta es una de las razones por lo que la gasolina seguirá siendo la reina de
los combustibles automotores por mucho tiempo.
Darle la lectura adecuada a la visita de Bush a Latinoamérica resulta
fundamental para comprender la estrategia del impero para nuestros países,
que no es otra que la de crear controversias internas que atenten contra la
unidad de Latinoamérica y favorezcan el desarrollo del ALCA en vez del ALBA.
Si analizamos el acuerdo firmado entre Brasil y los EEUU, encontraremos que
se trata únicamente de un convenio de cooperación y no incluye la
eliminación de los aranceles al Etanol importado, que es justamente la
principal demanda por parte de Brasil para competir en igualdad de
condiciones con el etanol de los EEUU.
La negación de los EEUU de eliminar las barreras arancelarias al etanol,
confirman que la intención de los EEUU no es sustituir el petróleo
venezolano por el etanol brasilero (algo que ellos saben muy bien que es
imposible lograr), sino más bien, deteriorar las relaciones entre Venezuela
y Brasil con la finalidad de erosionar la unidad de los pueblos
latinoamericanos que ha surgido bajo el liderazgo del presidente Chávez.
Desechar a priori la idea de producción de Etanol en Venezuela, basado en
una coyuntura política creada a drede por el imperio, no sólo representaría
una derrota política para Venezuela, sino también significaría una victoria
económica para los EEUU, que actualmente son los únicos beneficiados por la
venta de MTBE a nuestro país.
Es importante recordar que desde hace dos años, cuando Venezuela decidió
eliminar el plomo en las gasolinas de consumo local, las importaciones del
MTBE desde los EEUU se incrementaron enormemente, por ser éste un sustituto
directo del plomo, como lo es también el Etanol. Por lo tanto, el cerrarle
la puerta a la producción de Etanol en Venezuela atentaría directamente
contra la seguridad nacional al impedirle a nuestra nación la independencia
de las importaciones del MTBE proveniente de los EEUU.
A pesar de las limitaciones éticas y técnicas que conllevan la substitución
de gasolina por Etanol, consideramos que el desarrollo de la industria de
bio-combustibles en nuestro país, no representa ningún riesgo para
Venezuela en la escala que se plantea y por el contrario, los beneficios de
la aplicación de un modelo como el brasilero en Venezuela, son
considerablemente mayores que los perjuicios que hoy -contrariamente a ayer-
escuchamos pregonar.
martes, 13 de marzo de 2007
El golpe más que económico es petrolero
Resultan públicos y notorios los actuales planes de desestabilización que se han venido activando recientemente desde el norte para atentar contra el gobierno democrático de Venezuela.
En días pasados, tal como lo reseñara Eva Golinger en un artículo publicado en Aporrea1, el ex-secretario de estado de los EEUU, Lawrence Eagleburger declaró a un reconocido canal de televisión norteamericano, que Washington “debe hacer lo posible para dificultar la situación económica en Venezuela”.
Más adelante, en la entrevista que el periodista David Ashman le concediera a este político del imperio, el señor Lawrence Eagleburger comentaba lo siguiente: “… la reciente caída en los precios del petróleo estaba afectando la capacidad de Venezuela de pagar sus cuentas”.
La periodista Eva Golinger, al igual que otras connotadas figuras de la vida pública Venezolana, entre los que se incluyen el profesor Vladimir Acosta y hasta el mismo presidente de la República, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías han denunciado lo que resulta ser la nueva estrategia del imperio para derrocar al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Especulación, acaparamiento, desabastecimiento, son sólo la punta del iceberg de la estrategia que han echado a andar George W. Bush y sus halcones en nuestro país.
Intentar sacar más conclusiones sobre la conspiración resulta innecesario, son suficientes las evidencias que se han presentado hasta la fecha y que se corresponden claramente con las declaraciones de este ex alto funcionario de la administración Bush.
…“su popularidad con el pueblo venezolano sólo se mantiene si la mayoría se siente con la capacidad de mejorar su nivel de vida y bienestar. Si en algún momento, la situación económica se pone grave, la popularidad de Chávez en su país declinará y es la única arma que tenemos para usar contra él que debemos ya estar utilizando, principalmente las herramientas económicas para empeorar la economía de su país con la intención de bajar su nivel de apoyo en Venezuela y la región.”
Comentaba Mister Eagleburger refiriéndose a los planes en contra del presidente Chávez.
Lo que pretendemos con este artículo no es continuar citando ejemplos que demuestren que el golpe económico está montado, porque eso sería como llover sobre mojado. Más bien pretendemos denunciar lo que no resulta tan evidente, pero que se enmarca perfectamente dentro de este plan y que serviría para anteceder las próximas acciones que están por ejecutarse y que inclusive podrían haberse ya iniciado.
Si observamos con detenimiento las declaraciones del ex-secretario de estado encontraremos palabras claves que indican la ruta a seguir por los golpistas. Ante la afirmación de que una caída de los precios del crudo está afectando la capacidad de Venezuela de pagar sus deudas, cabría preguntarse, ¿A cuál caída de los precios del crudo se refiere este señor?... ¿será que se equivocó, o no está leyendo bien las cifras?. Según tengo entendido en lo que va de año el precio ha subido hasta los 62 US$/BBL, es decir, aproximadamente un 7% de aumento con respecto al cierre del año anterior.
Esto coincide plenamente con lo que veníamos alertando desde finales de año pasado y que mencionábamos en nuestro artículo titulado Irán cambia al Euro, impacto e implicaciones geopolíticas2, publicado en Aporrea el pasado 23 de diciembre de 2006 y que mencionaba lo siguiente:
“…Ante este panorama cobra fuerza la posibilidad de una guerra de precios petroleros desatada por Arabia Saudita en respuesta a los intereses de los Estados Unidos, quienes se retirarían de Irak aparentemente cediendo el control a Irán pero que en el fondo contaría con la jugada por parte de sus aliados sauditas de debilitar los precios del petróleo, para satisfacción de la economía norteamericana y para desgracia de Irán, que vería desvanecer de manera directamente proporcional su capacidad de apoyo al régimen chiíta de Irak, lo que significaría un triunfo para los Estados Unidos y sus aliados en la región dejando con vida a la economía norteamericana y a su moneda, por lo menos el tiempo suficiente para poder replantear su estrategia de dominio mundial…”
Esto lo citábamos ante la guerra de precios, que para aquel momento, considerábamos evidente luego de la divulgación del informe Baker-Hamilton, que alertaba al gobierno de los EEUU de que estaba perdiendo la guerra y les recomendaba la retirada de Irak de una manera negociada con Irán y Siria. Sin embargo, otra vez la terquedad del Mister Bush se hacía presente, actuando totalmente en dirección contraria a lo que sus asesores le recomendaban y embarcándose en cambió de la manera más torpe, en un enfrentamiento directo con Irán que podría desencadenar en un nuevo conflicto bélico.
Mencionamos esto, porque son justamente las tensiones generadas en torno al tema iraní las que están soportando los actuales precios del petróleo, y de no ser por la torpeza manifiesta de Mister Bush, las palabras de su ex asesor se estuvieran cumpliendo al pie de la letra (tal vez es por eso que es el EX asesor).
Mucho se ha hablado de que existe una prima geopolítica sobre los precios del crudo, que podría ubicarse entre los 10 y los 20 dólares por barril, que de no estar presente colocaría los precios entre una banda de 40 a 50 dólares el barril, o lo que es lo mismo, colocaría los precios de la cesta venezolana entre 30 y 40 dólares por barril, por lo que habiéndose calculado el presupuesto de la nación para el 2007 en 29 dólares por barril, sin duda alguna, esto colocaría al gobierno bolivariano en una situación difícil.
Pero más allá de la incapacidad de los EEUU de sostener varios frentes a la vez, resulta preocupante la dependencia de este proceso de la industria petrolera, mucho más, cuando se escucha insistentemente en los noticieros internacionales que la producción de crudo venezolano está descendiendo aceleradamente y que las exportaciones de gasolina a los EEUU, que realiza Venezuela tradicionalmente hacia a ese país, han disminuido dramáticamente en los últimos meses debido a los repetidos y cada vez más frecuentes problemas de refinación que enfrenta PDVSA.
Esto nos hace asegurar que los planes de desestabilización económica no sólo consisten en acaparar el arroz y el azúcar, sino que están concentrados en el fracaso económico de PDVSA. El desabastecimiento y la especulación son sólo una consecuencia del enorme desastre que pudiera significar el descalabro la industria petrolera venezolana, razón por la cual el saboteo y la corrupción dentro de la industria deben ser considerados, ahora más que nunca, un delito grave contra la estabilidad de la república.
La solidaridad automática y el ataque en contra de todo aquel que se atreva a denunciar cualquier acto de corrupción ó saboteo, so pena de ser etiquetado de escuálido y/o contrarrevolucionario, son parte del juego perverso que alimentan la impunidad y que atentan contra la revolución. Frente a esta amenaza, hacemos un llamado al Ministro Ramírez y al Presidente Chávez para que estén alerta y castiguen con toda la severidad del caso a todos aquellos personajes que haciéndose pasar por “rojos rojitos” pretendan atentar contra la estabilidad del país, como ya lo hicieron en diciembre de 2002.
Recordando las palabras del camarada Ernesto Ché Guevara:
“La eficiencia no debe estar reñida con la revolución”
Invocamos la contraloría social en contra de los intentos de algunos saboteadores y corruptos infiltrados dentro de PDVSA que pudieran estar atentando contra la operatividad de la industria petrolera, porque estamos seguros que el golpe más que económico es petrolero.
NOTAS:
1.- http://www.aporrea.org/tiburon/a29967.html
2.- http://www.aporrea.org/actualidad/a28635.html
En días pasados, tal como lo reseñara Eva Golinger en un artículo publicado en Aporrea1, el ex-secretario de estado de los EEUU, Lawrence Eagleburger declaró a un reconocido canal de televisión norteamericano, que Washington “debe hacer lo posible para dificultar la situación económica en Venezuela”.
Más adelante, en la entrevista que el periodista David Ashman le concediera a este político del imperio, el señor Lawrence Eagleburger comentaba lo siguiente: “… la reciente caída en los precios del petróleo estaba afectando la capacidad de Venezuela de pagar sus cuentas”.
La periodista Eva Golinger, al igual que otras connotadas figuras de la vida pública Venezolana, entre los que se incluyen el profesor Vladimir Acosta y hasta el mismo presidente de la República, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías han denunciado lo que resulta ser la nueva estrategia del imperio para derrocar al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Especulación, acaparamiento, desabastecimiento, son sólo la punta del iceberg de la estrategia que han echado a andar George W. Bush y sus halcones en nuestro país.
Intentar sacar más conclusiones sobre la conspiración resulta innecesario, son suficientes las evidencias que se han presentado hasta la fecha y que se corresponden claramente con las declaraciones de este ex alto funcionario de la administración Bush.
…“su popularidad con el pueblo venezolano sólo se mantiene si la mayoría se siente con la capacidad de mejorar su nivel de vida y bienestar. Si en algún momento, la situación económica se pone grave, la popularidad de Chávez en su país declinará y es la única arma que tenemos para usar contra él que debemos ya estar utilizando, principalmente las herramientas económicas para empeorar la economía de su país con la intención de bajar su nivel de apoyo en Venezuela y la región.”
Comentaba Mister Eagleburger refiriéndose a los planes en contra del presidente Chávez.
Lo que pretendemos con este artículo no es continuar citando ejemplos que demuestren que el golpe económico está montado, porque eso sería como llover sobre mojado. Más bien pretendemos denunciar lo que no resulta tan evidente, pero que se enmarca perfectamente dentro de este plan y que serviría para anteceder las próximas acciones que están por ejecutarse y que inclusive podrían haberse ya iniciado.
Si observamos con detenimiento las declaraciones del ex-secretario de estado encontraremos palabras claves que indican la ruta a seguir por los golpistas. Ante la afirmación de que una caída de los precios del crudo está afectando la capacidad de Venezuela de pagar sus deudas, cabría preguntarse, ¿A cuál caída de los precios del crudo se refiere este señor?... ¿será que se equivocó, o no está leyendo bien las cifras?. Según tengo entendido en lo que va de año el precio ha subido hasta los 62 US$/BBL, es decir, aproximadamente un 7% de aumento con respecto al cierre del año anterior.
Esto coincide plenamente con lo que veníamos alertando desde finales de año pasado y que mencionábamos en nuestro artículo titulado Irán cambia al Euro, impacto e implicaciones geopolíticas2, publicado en Aporrea el pasado 23 de diciembre de 2006 y que mencionaba lo siguiente:
“…Ante este panorama cobra fuerza la posibilidad de una guerra de precios petroleros desatada por Arabia Saudita en respuesta a los intereses de los Estados Unidos, quienes se retirarían de Irak aparentemente cediendo el control a Irán pero que en el fondo contaría con la jugada por parte de sus aliados sauditas de debilitar los precios del petróleo, para satisfacción de la economía norteamericana y para desgracia de Irán, que vería desvanecer de manera directamente proporcional su capacidad de apoyo al régimen chiíta de Irak, lo que significaría un triunfo para los Estados Unidos y sus aliados en la región dejando con vida a la economía norteamericana y a su moneda, por lo menos el tiempo suficiente para poder replantear su estrategia de dominio mundial…”
Esto lo citábamos ante la guerra de precios, que para aquel momento, considerábamos evidente luego de la divulgación del informe Baker-Hamilton, que alertaba al gobierno de los EEUU de que estaba perdiendo la guerra y les recomendaba la retirada de Irak de una manera negociada con Irán y Siria. Sin embargo, otra vez la terquedad del Mister Bush se hacía presente, actuando totalmente en dirección contraria a lo que sus asesores le recomendaban y embarcándose en cambió de la manera más torpe, en un enfrentamiento directo con Irán que podría desencadenar en un nuevo conflicto bélico.
Mencionamos esto, porque son justamente las tensiones generadas en torno al tema iraní las que están soportando los actuales precios del petróleo, y de no ser por la torpeza manifiesta de Mister Bush, las palabras de su ex asesor se estuvieran cumpliendo al pie de la letra (tal vez es por eso que es el EX asesor).
Mucho se ha hablado de que existe una prima geopolítica sobre los precios del crudo, que podría ubicarse entre los 10 y los 20 dólares por barril, que de no estar presente colocaría los precios entre una banda de 40 a 50 dólares el barril, o lo que es lo mismo, colocaría los precios de la cesta venezolana entre 30 y 40 dólares por barril, por lo que habiéndose calculado el presupuesto de la nación para el 2007 en 29 dólares por barril, sin duda alguna, esto colocaría al gobierno bolivariano en una situación difícil.
Pero más allá de la incapacidad de los EEUU de sostener varios frentes a la vez, resulta preocupante la dependencia de este proceso de la industria petrolera, mucho más, cuando se escucha insistentemente en los noticieros internacionales que la producción de crudo venezolano está descendiendo aceleradamente y que las exportaciones de gasolina a los EEUU, que realiza Venezuela tradicionalmente hacia a ese país, han disminuido dramáticamente en los últimos meses debido a los repetidos y cada vez más frecuentes problemas de refinación que enfrenta PDVSA.
Esto nos hace asegurar que los planes de desestabilización económica no sólo consisten en acaparar el arroz y el azúcar, sino que están concentrados en el fracaso económico de PDVSA. El desabastecimiento y la especulación son sólo una consecuencia del enorme desastre que pudiera significar el descalabro la industria petrolera venezolana, razón por la cual el saboteo y la corrupción dentro de la industria deben ser considerados, ahora más que nunca, un delito grave contra la estabilidad de la república.
La solidaridad automática y el ataque en contra de todo aquel que se atreva a denunciar cualquier acto de corrupción ó saboteo, so pena de ser etiquetado de escuálido y/o contrarrevolucionario, son parte del juego perverso que alimentan la impunidad y que atentan contra la revolución. Frente a esta amenaza, hacemos un llamado al Ministro Ramírez y al Presidente Chávez para que estén alerta y castiguen con toda la severidad del caso a todos aquellos personajes que haciéndose pasar por “rojos rojitos” pretendan atentar contra la estabilidad del país, como ya lo hicieron en diciembre de 2002.
Recordando las palabras del camarada Ernesto Ché Guevara:
“La eficiencia no debe estar reñida con la revolución”
Invocamos la contraloría social en contra de los intentos de algunos saboteadores y corruptos infiltrados dentro de PDVSA que pudieran estar atentando contra la operatividad de la industria petrolera, porque estamos seguros que el golpe más que económico es petrolero.
NOTAS:
1.- http://www.aporrea.org/tiburon/a29967.html
2.- http://www.aporrea.org/actualidad/a28635.html
viernes, 23 de febrero de 2007
Parece haberse iniciado el conteo regresivo para el ataque a Irán
Si hacemos un análisis de la prensa internacional en los últimos días podremos darnos cuenta que pareciera haberse iniciado la etapa de preparación de la opinión pública que suele anteceder a toda guerra moderna.
Recordemos que antes de ser invadida Irak fuimos testigos de esta preparación por parte de los principales medios de comunicación que acusaban a Sadan Hussein de tener vinculos con Al-Qaida y de poseer armas de destrucción masiva, situación que hoy sabemos sólo fue un engaño más para generar aceptación de parte de los ciudadanos y justificar el ataque.
Fue justamente en Gran Bretaña donde se develó por primera vez información de inteligencia que confirmaba que todo había sido parte de un montaje y que la información manejada de las armas de destrucción masiva había sido falsa, lo que conllevó al asesinato del informante que se atrevió a destapar el escándalo.
Son precisamente los medios de ese país los que se han mostrados más activos en cuanto al tema de Irán en los últimos días, primero fue el periódico The Mirrow el que publicó una entrevista a varios ex -oficiales de alto rango del ejército norteamericano, quienes advertían a su gobierno de no aventurarse en una guerra contra Irán porque podría conllevar consecuencias desastrosas para su país y el mundo.
Más recientemente, la semana pasada, fue el periódico The Guardian el que publicara que el ataque a Irán estaba programado para primavera, haciendo referencia a una supuesta información de inteligencia a la cual habían tenido acceso.
Primavera podría sonar muy pronto, sin embargo, si hablamos desde el punto de vista de la operatividad militar, las temporadas del año en que resultaría más conveniente atacar, por presentarse las mejores condiciones climáticas en las calurosas tierras del Golfo Pérsico, resultan ser primavera y después de finalizado el verano, es decir, a finales de año. Recordemos que la última invasión a Irak ocurrió en Marzo de 2003 al igual que la 1ra invasión a Irak que ocurrió en Enero de 1991 y la guerra de Afganistán que ocurrió en Octubre de 2001..
Adicionalmente habría que agregar que el 2008 será un año electoral en los Estados Unidos por lo que se estará disputando el control político de ese país entre Demócratas y Republicanos, por lo tanto, un ataque a finales de 2007 significaría un riesgo enorme para los Republicanos en caso de complicarse la guerra y extenderse el conflicto más allá de lo planeado. Recordemos que en el 2006 los Republicanos ya perdieron el control del congreso precisamente frente a la pérdida de popularidad que significó la guerra de Irak, por lo que enfrentar de nuevo una situación similar los pondría prácticamente a las puertas de una derrota que los arrancaría definitivamente del poder, situación que obviamente no querrán repetir, es por esta razón que la tesis del periódico The Guardian no luce del todo descabellada.
A todo este panorama habría que añadir también las recientes declaraciones del Presidente Bush acusando a los iraníes de estar apoyando con armamento a las guerrillas chiítas en Irak, llegando inclusive a presentarse pruebas ante la prensa, por parte de altos oficiales del ejercito norteamericano, que soportan lo anunciado por el presidente. No debe parecer casual que seguidamente a estas declaraciones el presidente ruso Vladimir Putin respondiera acusando a los Estados Unidos de pretender controlar al mundo, lo que pudiera interpretase como un mensaje disuasivo por parte de Rusia de que no permanecerá inerte ante lo que significaría un nuevo ataque a sus intereses en el Medio Oriente.
Es Rusia quien justamente está suministrando de la tecnología nuclear a la república islámica, lo que les esta generando cuantiosos ingresos por el concepto de su venta, al igual que lo genera la venta de armamento que realizan frecuentemente a Irán.
Un ataque contra Irán significaría un duro golpe a la economía rusa que hoy lucha por recuperarse de la crisis económica que atravesó luego de la disolución de la Unión Soviética. Justamente Rusia y China serían las primeras perjudicadas por una operación militar contra Irán y aunque no hayan actuado con suficiente fuerza para evitar el conflicto de Irak, donde también fueron afectados sus intereses, no significa que ahora no estén dispuestos a involucrarse. Perder a Irán significaría para Rusia y China perder para siempre el control de las riquezas del Medio Oriente, en especial las energéticas, fundamentales hoy para el sostenimiento del crecimiento económico de China.
Como lo menciona James Petras en su artículo ¿Quién manda en los EEUU? publicado el pasado 1ro de Febrero:
“En 2006, con el 47% de todos los bonos comercializables del Tesoro usamericano en manos de inversores extranjeros…”
“…una rápida venta de acciones desestabilizaría totalmente los mercados financieros y el sistema económico de USA, así como la economía mundial. No puede descartarse una venta rápida de dólares, de consecuencias catastróficas, si el militarismo sionista-usamericano sigue adelante con su locura, creando condiciones para guerras extensas y prolongadas”.
China y los países ricos del Medio Oriente como Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes, son justamente los principales inversores extranjeros en los bonos norteamericanos, por lo que los ex - oficiales de los EEUU parecieran estar en lo cierto cuando advierten a su nación de que podrían estar a las puertas de un desastre para su país y el mundo en caso de que decidieran atacar a Irán.
Si observamos el ambiente en Irán también podremos percibir que ellos se están preparando para defenderse de un ataque este mismo año, tal como lo demuestran los juegos de guerra que han venido practicando sus tropas en las costas del Golfo Pérsico en las recientes semanas y el direccionamiento de sus baterías antiaéreas -de fabricación rusa, por cierto- en dirección al Golfo Pérsico.
Existen otras señales que indican que Irán tampoco está dispuesto a cruzarse de brazos ante un eventual ataque. Tal como lo anunciara la agencia de noticias Reuters a mediados de la semana pasada, Irán ya tiene estacionados en el Golfo Pérsico 4 súper tanqueros cargados con 8 millones de barriles de petróleo, en teoría, para almacenar los barriles que les corresponden del último recorte de la OPEP, pero que también podrían servir para ser volados y bloquear de inmediato el tránsito por el Estrecho de Hormuz. Esto concuerda con las declaraciones del Ayatolá Alí Jameini del pasado 8 de febrero confirmando que Irán se encuentra preparado para atacar objetivos occidentales en el mundo entero en caso de ser agredidos.
A este concierto de declaraciones e informaciones de prensa también se les ha unido recientemente el parlamento Europeo, al declarar que ya es indetenible la fabricación de una bomba atómica en Irán y que no serían suficientes acciones económicas en contra de Irán para impedirlo, dejando abierta la posibilidad de acciones militares y en una claro apoyo a la invasión que ya se ha iniciado en su primera etapa en el escenario de guerra paralelo o virtual como solía decir el internacionalista Walter Martínez en su programa Dossier.
Basándonos en la historia militar de los EEUU, sólo faltaría dar inicio a la segunda etapa de la guerra, la generación de un Casus belli, que les permitiría justificar el ataque a Irán como “legítima defensa”, de la misma manera que lo hicieron con el Buque Maine en Cuba para declararle la guerra a España, ó con el buque Lusitania para ingresar a la 1ra Guerra Mundial, o tal vez con Pearl Harbor (2da Guerra mundial), o más recientemente con la declaración del Golfo de Tonkin para involucrase en la Guerra de Vietnam, o peor aún, como ocurrió con las torres gemelas para declararle la guerra a Afganistán e Irak según lo defienden las “teorías conspiradoras”…
..esperamos estar equivocados con nuestras predicciones por el bien de Irán y de la humanidad.
Recordemos que antes de ser invadida Irak fuimos testigos de esta preparación por parte de los principales medios de comunicación que acusaban a Sadan Hussein de tener vinculos con Al-Qaida y de poseer armas de destrucción masiva, situación que hoy sabemos sólo fue un engaño más para generar aceptación de parte de los ciudadanos y justificar el ataque.
Fue justamente en Gran Bretaña donde se develó por primera vez información de inteligencia que confirmaba que todo había sido parte de un montaje y que la información manejada de las armas de destrucción masiva había sido falsa, lo que conllevó al asesinato del informante que se atrevió a destapar el escándalo.
Son precisamente los medios de ese país los que se han mostrados más activos en cuanto al tema de Irán en los últimos días, primero fue el periódico The Mirrow el que publicó una entrevista a varios ex -oficiales de alto rango del ejército norteamericano, quienes advertían a su gobierno de no aventurarse en una guerra contra Irán porque podría conllevar consecuencias desastrosas para su país y el mundo.
Más recientemente, la semana pasada, fue el periódico The Guardian el que publicara que el ataque a Irán estaba programado para primavera, haciendo referencia a una supuesta información de inteligencia a la cual habían tenido acceso.
Primavera podría sonar muy pronto, sin embargo, si hablamos desde el punto de vista de la operatividad militar, las temporadas del año en que resultaría más conveniente atacar, por presentarse las mejores condiciones climáticas en las calurosas tierras del Golfo Pérsico, resultan ser primavera y después de finalizado el verano, es decir, a finales de año. Recordemos que la última invasión a Irak ocurrió en Marzo de 2003 al igual que la 1ra invasión a Irak que ocurrió en Enero de 1991 y la guerra de Afganistán que ocurrió en Octubre de 2001..
Adicionalmente habría que agregar que el 2008 será un año electoral en los Estados Unidos por lo que se estará disputando el control político de ese país entre Demócratas y Republicanos, por lo tanto, un ataque a finales de 2007 significaría un riesgo enorme para los Republicanos en caso de complicarse la guerra y extenderse el conflicto más allá de lo planeado. Recordemos que en el 2006 los Republicanos ya perdieron el control del congreso precisamente frente a la pérdida de popularidad que significó la guerra de Irak, por lo que enfrentar de nuevo una situación similar los pondría prácticamente a las puertas de una derrota que los arrancaría definitivamente del poder, situación que obviamente no querrán repetir, es por esta razón que la tesis del periódico The Guardian no luce del todo descabellada.
A todo este panorama habría que añadir también las recientes declaraciones del Presidente Bush acusando a los iraníes de estar apoyando con armamento a las guerrillas chiítas en Irak, llegando inclusive a presentarse pruebas ante la prensa, por parte de altos oficiales del ejercito norteamericano, que soportan lo anunciado por el presidente. No debe parecer casual que seguidamente a estas declaraciones el presidente ruso Vladimir Putin respondiera acusando a los Estados Unidos de pretender controlar al mundo, lo que pudiera interpretase como un mensaje disuasivo por parte de Rusia de que no permanecerá inerte ante lo que significaría un nuevo ataque a sus intereses en el Medio Oriente.
Es Rusia quien justamente está suministrando de la tecnología nuclear a la república islámica, lo que les esta generando cuantiosos ingresos por el concepto de su venta, al igual que lo genera la venta de armamento que realizan frecuentemente a Irán.
Un ataque contra Irán significaría un duro golpe a la economía rusa que hoy lucha por recuperarse de la crisis económica que atravesó luego de la disolución de la Unión Soviética. Justamente Rusia y China serían las primeras perjudicadas por una operación militar contra Irán y aunque no hayan actuado con suficiente fuerza para evitar el conflicto de Irak, donde también fueron afectados sus intereses, no significa que ahora no estén dispuestos a involucrarse. Perder a Irán significaría para Rusia y China perder para siempre el control de las riquezas del Medio Oriente, en especial las energéticas, fundamentales hoy para el sostenimiento del crecimiento económico de China.
Como lo menciona James Petras en su artículo ¿Quién manda en los EEUU? publicado el pasado 1ro de Febrero:
“En 2006, con el 47% de todos los bonos comercializables del Tesoro usamericano en manos de inversores extranjeros…”
“…una rápida venta de acciones desestabilizaría totalmente los mercados financieros y el sistema económico de USA, así como la economía mundial. No puede descartarse una venta rápida de dólares, de consecuencias catastróficas, si el militarismo sionista-usamericano sigue adelante con su locura, creando condiciones para guerras extensas y prolongadas”.
China y los países ricos del Medio Oriente como Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes, son justamente los principales inversores extranjeros en los bonos norteamericanos, por lo que los ex - oficiales de los EEUU parecieran estar en lo cierto cuando advierten a su nación de que podrían estar a las puertas de un desastre para su país y el mundo en caso de que decidieran atacar a Irán.
Si observamos el ambiente en Irán también podremos percibir que ellos se están preparando para defenderse de un ataque este mismo año, tal como lo demuestran los juegos de guerra que han venido practicando sus tropas en las costas del Golfo Pérsico en las recientes semanas y el direccionamiento de sus baterías antiaéreas -de fabricación rusa, por cierto- en dirección al Golfo Pérsico.
Existen otras señales que indican que Irán tampoco está dispuesto a cruzarse de brazos ante un eventual ataque. Tal como lo anunciara la agencia de noticias Reuters a mediados de la semana pasada, Irán ya tiene estacionados en el Golfo Pérsico 4 súper tanqueros cargados con 8 millones de barriles de petróleo, en teoría, para almacenar los barriles que les corresponden del último recorte de la OPEP, pero que también podrían servir para ser volados y bloquear de inmediato el tránsito por el Estrecho de Hormuz. Esto concuerda con las declaraciones del Ayatolá Alí Jameini del pasado 8 de febrero confirmando que Irán se encuentra preparado para atacar objetivos occidentales en el mundo entero en caso de ser agredidos.
A este concierto de declaraciones e informaciones de prensa también se les ha unido recientemente el parlamento Europeo, al declarar que ya es indetenible la fabricación de una bomba atómica en Irán y que no serían suficientes acciones económicas en contra de Irán para impedirlo, dejando abierta la posibilidad de acciones militares y en una claro apoyo a la invasión que ya se ha iniciado en su primera etapa en el escenario de guerra paralelo o virtual como solía decir el internacionalista Walter Martínez en su programa Dossier.
Basándonos en la historia militar de los EEUU, sólo faltaría dar inicio a la segunda etapa de la guerra, la generación de un Casus belli, que les permitiría justificar el ataque a Irán como “legítima defensa”, de la misma manera que lo hicieron con el Buque Maine en Cuba para declararle la guerra a España, ó con el buque Lusitania para ingresar a la 1ra Guerra Mundial, o tal vez con Pearl Harbor (2da Guerra mundial), o más recientemente con la declaración del Golfo de Tonkin para involucrase en la Guerra de Vietnam, o peor aún, como ocurrió con las torres gemelas para declararle la guerra a Afganistán e Irak según lo defienden las “teorías conspiradoras”…
..esperamos estar equivocados con nuestras predicciones por el bien de Irán y de la humanidad.
jueves, 21 de diciembre de 2006
Irán cambia al Euro, impacto e implicaciones geopolíticas
El pasado 18 de Diciembre el gobierno de la República Islámica de Irán anunció oficialmente la adopción del Euro como moneda oficial de cambio. Esta noticia paso sin pena ni gloria por los principales medios internacionales pero sin duda alguna podría considerarse, de ante mano, la noticia económica más relevante de la semana conjuntamente con los resultados divulgados la pasada semana sobre el informe del grupo de estudio de Irak que anunciaba la derrota de los Estados Unidos en ese país. Ambas noticias colocan una enorme presión sobre el gobierno Norteamericano el cual podría estar presenciando el inicio de un efecto dominó que podría terminar por derribar la economía más sólida del planeta.
Ya en el año 2003 las amenazas del hasta entonces presidente de Irak, de cambiar al Euro su sistema de comercio petrolero, significó una de las principales razones que originaron la invasión de su país y el derrumbamiento del régimen político imperante. La adopción del Euro como moneda oficial de una nación productora de petróleo de la relevancia de Irán, actualmente el segundo productor de petróleo de la OPEP, constituye una enorme amenaza para la economía del gigante del norte porque significaría el inicio del tan temido abandono del comercio del petróleo en dólares, lo que durante décadas ha soportado la moneda Norteamericana y por ende la economía de ese país.
Desde el abandono del patrón oro en 1971 por parte del gobierno de los Estados Unidos, la economía Norteamericana ha estado soportada por el intercambio comercial a través de su moneda, en particular el intercambio comercial del petróleo. Es por esa razón que cualquier intento de cambio del sistema de comercio internacional del principal bien de consumo en el mundo moderno constituye una amenaza a la estabilidad económica de los Estados Unidos que paralelamente atraviesa en la actualidad una de las peores crisis de su sistema productivo.
El hecho de que Irán, uno de los miembros más influyentes en el seno de la OPEP, haya decidido cambiar su moneda oficial de cambio al Euro significa por añadidura que su petróleo también será cobrado en Euros. Algo que podría parecer una jugada estratégica del gobierno de Irán para influir en la derrota de su enemigo de occidente, en el fondo tiene una explicación económica que radica en el hecho cierto de que los países productores de petróleo progresivamente han visto disminuir sus ingresos petroleros en la medida en que el dólar pierde valor frente a otras monedas. Esta medida resulta ser, por lo tanto, la acción más lógica y sensata de parte de cualquier gobierno para proteger el valor de su principal bien y prácticamente la única fuente de financiamiento para el desarrollo de sus naciones como es el caso de la mayoría de los países que conforman la OPEP.
Indiscutiblemente la significación histórica que esta decisión pueda tener en el desenvolvimiento de la economía mundial radica en el éxito que pueda tener Irán en la adopción de este sistema, lo que seguramente en el caso de resultados positivos, sería imitado por otras naciones productoras incluyendo a Venezuela que ya en el pasado cercano anunció el traspaso de parte importante de sus reservas a Euros.
La recomendación del grupo de estudio de Irak de emprender una retirada recurriendo al apoyo de Irán para garantizar la seguridad en ese país, contrasta radicalmente con la política empleada por parte del gobierno de los Estados Unidos de derribar por la fuerza, léase guerra e invasiones, cualquier intento por cambiar el comercio del petróleo por una moneda distinta al dólar. A pesar de esto, los republicanos reconocen la necesidad de una retirada si quieren evitar una nueva derrota en las elecciones presidenciales de 2008.
Definitivamente el gobierno de los Estados Unidos enfrenta una encrucijada entre invadir Irán extendiendo el conflicto del Medio Oriente para acabar con las pretensiones de destruir su economía de manera definitiva, ó abandonar Irak dejando fortalecida la influencia del país persa en la región a desdicha de los gobiernos de Israel y Arabia Saudita que se oponen al fortalecimiento de Irán como potencia regional debido a que verían amenazada la seguridad política de sus naciones.
El primer escenario implicaría una escalada inmediata del precio del crudo, seguramente por sobre los 100 dólares el barril, que en el corto plazo significaría una profundización del déficit fiscal y comercial de los EEUU acelerando aún más la devaluación del dólar, lo que conllevaría a un agravamiento de la situación económica y financiera interna que podría desencadenar en el colapso de su economía.
El segundo escenario dejaría abierta la posibilidad de una sustitución progresiva de los países productores de petróleo al uso del Euro como moneda oficial de cambio lo cual significaría la fuga de grandes capitales del sistema financiero Norteamericano, incluyendo los de los países Árabes que conforman una de las mayores inversiones en los Estado Unidos y de la cual depende en grado sumo el financiamiento del déficit fiscal de los Estados Unidos. Esto significaría el entierro del dólar como principal moneda y posiblemente el derrumbamiento de los Estados Unidos como principal potencia mundial. Además, una acción de este tipo podría significar también el inicio de mayores hostilidades entre los países de la región pudiendo dar inicio a un conflicto regional de proporciones mayores que al igual que al primer escenario conllevarían a un panorama de escalada de los precios del petróleo con las consecuencias arriba mencionadas para la economía Norteamericana.
Ante este panorama cobra fuerza la posibilidad de una guerra de precios petroleros, que hoy en día sólo sería posible con la participación del gobierno de Arabia Saudita que en respuesta a los intereses de los Estados Unidos y los suyos propios en lo que respecta a seguridad y defensa, pudieran embarcarse en una acción de este tipo a pesar de las consecuencias negativas que esto podría significar para la economía mundial. Una jugada de este tipo, para satisfacción de la economía norteamericana y para desgracia de Irán, que vería desvanecer de manera directamente proporcional su capacidad de apoyo al régimen chiíta de Irak, significaría un triunfo para los Estados Unidos y sus aliados en la región dejando con vida a la economía norteamericana y a su moneda, por lo menos el tiempo suficiente para poder replantear su estrategia de dominio mundial.
Es por esto que la posición de liderazgo que el gobierno de Venezuela pueda asumir en el seno de la OPEP será definitiva para conservar la unidad en la organización e impedir que se desate una guerra de precios que ya en el pasado arrojó como resultado un balance negativo para la economía mundial.
Ya en el año 2003 las amenazas del hasta entonces presidente de Irak, de cambiar al Euro su sistema de comercio petrolero, significó una de las principales razones que originaron la invasión de su país y el derrumbamiento del régimen político imperante. La adopción del Euro como moneda oficial de una nación productora de petróleo de la relevancia de Irán, actualmente el segundo productor de petróleo de la OPEP, constituye una enorme amenaza para la economía del gigante del norte porque significaría el inicio del tan temido abandono del comercio del petróleo en dólares, lo que durante décadas ha soportado la moneda Norteamericana y por ende la economía de ese país.
Desde el abandono del patrón oro en 1971 por parte del gobierno de los Estados Unidos, la economía Norteamericana ha estado soportada por el intercambio comercial a través de su moneda, en particular el intercambio comercial del petróleo. Es por esa razón que cualquier intento de cambio del sistema de comercio internacional del principal bien de consumo en el mundo moderno constituye una amenaza a la estabilidad económica de los Estados Unidos que paralelamente atraviesa en la actualidad una de las peores crisis de su sistema productivo.
El hecho de que Irán, uno de los miembros más influyentes en el seno de la OPEP, haya decidido cambiar su moneda oficial de cambio al Euro significa por añadidura que su petróleo también será cobrado en Euros. Algo que podría parecer una jugada estratégica del gobierno de Irán para influir en la derrota de su enemigo de occidente, en el fondo tiene una explicación económica que radica en el hecho cierto de que los países productores de petróleo progresivamente han visto disminuir sus ingresos petroleros en la medida en que el dólar pierde valor frente a otras monedas. Esta medida resulta ser, por lo tanto, la acción más lógica y sensata de parte de cualquier gobierno para proteger el valor de su principal bien y prácticamente la única fuente de financiamiento para el desarrollo de sus naciones como es el caso de la mayoría de los países que conforman la OPEP.
Indiscutiblemente la significación histórica que esta decisión pueda tener en el desenvolvimiento de la economía mundial radica en el éxito que pueda tener Irán en la adopción de este sistema, lo que seguramente en el caso de resultados positivos, sería imitado por otras naciones productoras incluyendo a Venezuela que ya en el pasado cercano anunció el traspaso de parte importante de sus reservas a Euros.
La recomendación del grupo de estudio de Irak de emprender una retirada recurriendo al apoyo de Irán para garantizar la seguridad en ese país, contrasta radicalmente con la política empleada por parte del gobierno de los Estados Unidos de derribar por la fuerza, léase guerra e invasiones, cualquier intento por cambiar el comercio del petróleo por una moneda distinta al dólar. A pesar de esto, los republicanos reconocen la necesidad de una retirada si quieren evitar una nueva derrota en las elecciones presidenciales de 2008.
Definitivamente el gobierno de los Estados Unidos enfrenta una encrucijada entre invadir Irán extendiendo el conflicto del Medio Oriente para acabar con las pretensiones de destruir su economía de manera definitiva, ó abandonar Irak dejando fortalecida la influencia del país persa en la región a desdicha de los gobiernos de Israel y Arabia Saudita que se oponen al fortalecimiento de Irán como potencia regional debido a que verían amenazada la seguridad política de sus naciones.
El primer escenario implicaría una escalada inmediata del precio del crudo, seguramente por sobre los 100 dólares el barril, que en el corto plazo significaría una profundización del déficit fiscal y comercial de los EEUU acelerando aún más la devaluación del dólar, lo que conllevaría a un agravamiento de la situación económica y financiera interna que podría desencadenar en el colapso de su economía.
El segundo escenario dejaría abierta la posibilidad de una sustitución progresiva de los países productores de petróleo al uso del Euro como moneda oficial de cambio lo cual significaría la fuga de grandes capitales del sistema financiero Norteamericano, incluyendo los de los países Árabes que conforman una de las mayores inversiones en los Estado Unidos y de la cual depende en grado sumo el financiamiento del déficit fiscal de los Estados Unidos. Esto significaría el entierro del dólar como principal moneda y posiblemente el derrumbamiento de los Estados Unidos como principal potencia mundial. Además, una acción de este tipo podría significar también el inicio de mayores hostilidades entre los países de la región pudiendo dar inicio a un conflicto regional de proporciones mayores que al igual que al primer escenario conllevarían a un panorama de escalada de los precios del petróleo con las consecuencias arriba mencionadas para la economía Norteamericana.
Ante este panorama cobra fuerza la posibilidad de una guerra de precios petroleros, que hoy en día sólo sería posible con la participación del gobierno de Arabia Saudita que en respuesta a los intereses de los Estados Unidos y los suyos propios en lo que respecta a seguridad y defensa, pudieran embarcarse en una acción de este tipo a pesar de las consecuencias negativas que esto podría significar para la economía mundial. Una jugada de este tipo, para satisfacción de la economía norteamericana y para desgracia de Irán, que vería desvanecer de manera directamente proporcional su capacidad de apoyo al régimen chiíta de Irak, significaría un triunfo para los Estados Unidos y sus aliados en la región dejando con vida a la economía norteamericana y a su moneda, por lo menos el tiempo suficiente para poder replantear su estrategia de dominio mundial.
Es por esto que la posición de liderazgo que el gobierno de Venezuela pueda asumir en el seno de la OPEP será definitiva para conservar la unidad en la organización e impedir que se desate una guerra de precios que ya en el pasado arrojó como resultado un balance negativo para la economía mundial.
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